Llevamos gran parte de nuestras vidas tratando de entender la estructura “perfecta” de cómo debemos hacer las cosas para lograr el éxito, nos enfocamos en el progreso laboral y social, gastando toda la energía para poder encasillar en estructuras de las que quizás seamos ajenos. Pero aquí no vinimos a imponer nada, al contrario les daremos el secreto de los que saben vivir al final de este artículo y ustedes decidirán si lo toman o lo dejan. 

 

El primer paso está en entender que la vida trae miles de matices y que la felicidad es una actitud no una situación ni un momento en específico. La felicidad depende de cada uno, no depende de tener un carro, una casa ni el trabajo soñado, se trata de cómo se construye la felicidad a través de lo que nos rodea.

 

Porque los que saben vivir entienden que cualquier momento es perfecto para disfrutarlo, que solo se necesita de una buena actitud para aprovechar al máximo lo que nos ofrece la vida. Saber vivir puede ser entonces encontrar la magia en lo cotidiano y también en lo excepcional, conectar con lo que nos gusta y saborear cada instante hasta descubrir su esencia.

 

No existe una verdad absoluta ni un camino de vida ideal, aquí lo más importante es poder encontrar en el día a día lo que realmente nos genere una sonrisa. Dejar el pasado atrás y dejar de lamentarnos por lo que ya fue o no fue. Vivir el presente y no compararnos con nadie. El mejor secreto para vivir es saber que no hay ningún secreto, que cada uno es el dueño de sus momentos y de su vida siempre y cuando las cosas que haga le generen felicidad. 

 

Ron Viejo de Caldas, el ron de los que saben vivir.